La República Corduba fue una entidad política autónoma de carácter hispanorromano que existió en el sur de Hispania durante el período visigodo, entre aproximadamente 550 y 584 d.C. Surgió como consecuencia de una rebelión contra el rey visigodo Agila I, aprovechando la inestabilidad del Reino Visigodo y el apoyo tácito del Imperio bizantino. Su existencia, aunque efímera, refleja la resistencia de las élites locales romano-hispanas a la centralización visigoda y su capacidad para articular estructuras de autogobierno.
Contexto histórico
Crisis del Reino Visigodo (549-550)
En 549, el rey Agila I enfrentó revueltas en Hispalis (Sevilla) y Corduba (Córdoba). Según el historiador Isidoro de Sevilla, la rebelión en Córdoba estalló tras un incidente relacionado con la profanación de la tumba del mártir Acisclo, santo venerado localmente. Esto exacerbó las tensiones entre la población hispanorromana y la élite visigoda arriana. La revuelta se extendió a las zonas rurales de Sierra Morena, donde el control visigodo era débil.
Intervención bizantina (552)
En 552, el emperador Justiniano I envió una flota a Málaga como parte de su campaña para recuperar territorios occidentales. Las fuerzas bizantinas establecieron alianzas con Córdoba, que para entonces ya actuaba como entidad independiente. Según el Juan de Biclaro, los bizantinos ocuparon áreas cerca de Baza y coordinaron tácticas con los rebeldes cordobeses.
Gobierno y sociedad
La República Corduba se organizó en torno a:
- Un concilium (consejo municipal) compuesto por terratenientes, clérigos y notables hispanorromanos.
- Magistrados locales herederos de la tradición romana, encargados de la administración fiscal y judicial.
- Una milicia urbana y guerrillas rurales en Sierra Morena.
La base de su economía era la producción agrícola (aceite, vino) y el comercio con enclaves bizantinos. La ciudad mantuvo su estatus como sede episcopal cristiana, reforzando su identidad frente al arrianismo visigodo.
Conflictos con los visigodos
Reinado de Atanagildo (555-567)
Atanagildo, sucesor de Agila I, logró reconquistar Hispalis en 566, pero fracasó en someter Córdoba. Las crónicas mencionan que la ciudad resistió mediante tácticas de guerrilla y alianzas con poblaciones serranas.
Conquista por Leovigildo (572-584)
Leovigildo consolidó el poder visigodo mediante una campaña militar agresiva. Entre 572 y 584, destruyó focos rebeldes en Sappi (¿Sabaria?) y tomó Córdoba tras un asedio prolongado. La ciudad fue incorporada al reino, aunque conservó parte de su estructura municipal.
Legado
Aunque la República Corduba no sobrevivió al siglo VI, su resistencia simbolizó:
- La persistencia de instituciones romanas en Hispania.
- El conflicto entre centralismo visigodo y autonomías locales.
En la cartografía histórica
Varios mapas muestran a Corduba como entidad separada del Reino Visigodo e Spania, junto a Sabaria (quizás una región montañosa autónoma). Esta representación respalda la teoría de su independencia de facto durante el interludio bizantino-visigodo.
Véase también
- Reino visigodo
- España bizantina
- Leovigildo
- Guerras civiles visigodas
Referencias




